Siempre al lado mío en los momentos de dolor con palabras de consuelo y dándome el calor de tus manos que en mi alma guardaré. Debo cosechar lo que he sembrado sin querer. Sí tu ausencia es mi castigo, yo lo aceptaré. Es la vida que me prueba, ya lo sé...
Donde estés, guíame y protégeme. Donde estés, nunca me dejes caer.