Al llegar ella se despertó, y con dificultad para hablar
Le confeso, porque quiso su vida acabar, el era muy bueno
Y ella igual, lo engaño, era tanto el amor, que le tenia que
Solamente, lloro y así le hablo  Yo no soy nadie para condenarte
Yo no soy dios
Nuestros hijos nunca van a enterarse
De tu error